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viernes, 30 de enero de 2015

UN POQUILLO DE ENVIDIA.....



Hola a todos. Que la envidia es mala, es un hecho que nadie pone en duda y nadie cuestiona, y menos yo y aún encima dejarlo aquí escrito para la historia. Lo que os decía, es mala, muy mala y muchas desgracias ha traído este gran pecado capital a lo largo de la historia, guerras, muertes, asesinatos, traiciones, robos, corruptelas..... vamos que lo que es, es, y esta es mala y punto pelota, pero chicos y chicas....¡¡¿qué queréis que os diga?!! en ocasiones la siento y la padezco. Los gallegos tenemos un pequeño problemilla con Galicia. Se trata de esa continua amenaza de goteras que cierne sobre nuestras cabezas, y es que es cierto, aquí llueve, y llueve mucho, eso es una realidad incuestionable. Los gallegos según vamos creciendo nos vamos adaptando y acostumbrando a convivir con nuestra querida compañera de carreteras y trabajos Don Chaparrón y Dña. Tormenta. Nos criamos y educamos en la duda continua, no de si subimos o bajamos, que eso lo tenemos claro todos, digo yo, o eso creo, bueno no lo se, pero lo que si se, es que nos educan para tener la pregunta diaria mañanera de ¿hoy parece que lloverá? (podemos incluir el no delante de lloverá para preguntar en negativo). Y si, como decía la canción sobre miña terra Galega, "donde la lluvia es arte.... y Dios se echó a descansar", esto es una realidad, en Galicia la lluvia, también es una maravilla, y para tener nuestro paraíso de color verde, necesitamos agua si o si. Pero lo que está claro es que vivimos acostumbrados a tener el líquido elemento sobre nuestras cogoteras.... que le voy a hacer, si yo, no nací en el Mediterráneo.

Pues en estas estamos, en plena temporada de lluvias y temporales, mientras escribo, veo la lluvia caer incansablemente. Uno, que ya tienes sus añitos se maneja bastante bien, con soltura, incluso me atrevería a decir con un grácil estilo por las aceras mojadas, paraguas en mano. Pero erte aquí el problema.  El que os escribe tiene hijos, niños, que como los de los demás rincones de España solo piensan en una cosa.... jugar y pasárselo bien, y es aquí, dónde, en ocasiones, me viene esa pequeña dosis de envidia. Porque con los niños si que hay una problemática importante, y es que con la lluvia casi nos vemos obligados a entretenerlos en los centros comerciales, que son esos lugares diseñados estructuralmente y psicológicamente para que entres y te gastes la pasta y encima, te venden, que puedes dejar los niños entre rejas, pero en vez de marcas en las paredes del presidio, tenemos la celda llena de pequeñas pelotitas de plástico. Pero eso a nosotros no nos va, no nos va mucho, solo en casos de extrema necesidad. Y claro, son en esos días en los que te acuerdas de otros lares donde la lluvia no es un problema, dónde los planes en familia es una realidad, podrá hacer más o menos frío, pero  sin lluvia, y esto es así. Y para mayor cabreo, mi mejor amigo, y su familia que viven por los madriles, me mandaron esto. Imagino que sabréis de que se trata, pues algo, de lo que tengo muchas ganas de probar. Te juntas con unos amigos o con la familia y te dedicas a soltar adrenalina vengándote de aquel regalo que te hizo por Navidades, o por no avisarte aquel día que tenía entradas gratis para el fútbol y quedarte bien a gusto con la tapadera de que es un juego... ¡¡¡genial!!!. Algo, que na miña terra Galega es difícil de practicar por motivos de la lluvia. También los hay, pero no a este nivel y ya tengo ganas de ir a probar este paintball.



Aunque reconocer hay que reconocerlo, la envidia es mala, a veces no es evitable. En las grandes capitales hay más museos, mas actividades, más teatros, cines, toda mayor oferta de ocio que en pequeñas ciudades como la mía, aunque poco a poco la cosa va cambiando, hay algo que aquí nunca va a cambiar, y es que llover, va a llover siempre, y mientras tanto, siempre nos quedará Madrid, o Barcelona, o Sevilla, o o o o o... Aunque no cambiaría mi querida ciudad herculina por ninguna otra, si debo de reconocer, que para mis hijos, que aún no están curtidos en el arte del caminar y disfrutar de la pluviometría, es un fastidio, para los planes exteriores de ocio, pero bueno, poco a poco se irán acostumbrando, o eso espero y deseo.

Lo que si se, es que como me sigan poniendo los dientes largos con el sitio en cuestión, que lo van  hacer, porque han amenazado con fotos, instagrames, facebuques y demases formas de fastidiar se me irá acumulando una mala leche detrás de las orejas, que cuando vaya para allá se van a enterar, mi venganza será mayor, o mejor aún, cuando vayamos pasaremos un gran día en familia y con los amigos y con la tranquilidad de que no nos caerá el gran diluvio encima, que es de lo que se trata, aunque como buen gallego, comenzaremos el día, mirando al cielo y preguntándonos... Parece que lloverá (o no) hoy.

Os animo desde aquí, estéis donde estéis, a hacer planes en familia, con los niños, y no niños, con los amigos y compañeros, disfrutando de las múltiples posibilidades que nos ofrecen nuestras ciudades y pueblos de España, que es de lo que se trata, pasar buenos ratos y crear grandes recuerdos, eso es lo más importante. Estoy acabando el post, y sigue lloviendo, pero pronto va a cambiar, fuera, seguirá el chaparrón, pero pronto, por la puerta de casa, entrarán mis dos soletes, y a partir de ahí.... a disfrutar del buen tiempo. Un abrazo


sábado, 24 de enero de 2015

QUE NO ME LLAMEN MATAPERROS



Hola a todos. Ya han pasado veinte días desde que entraron a hurtadillas con nocturnidad y con permiso tres de los más entrañables personajes de nuestras vidas. La llegada de los tres reyes de Oriente siempre trae consecuencias para los padres, siempre. Ya sea en verdaderos quebraderos de cabeza para montar esos juguetes para niños de 3 a 6 años, tan sencillos, que apenas hacen falta dos ingenierías para montarlos con algo de sentido. En ocasiones, la sobrada de piezas y la diferencia del objeto montado sobre la alfombra infantil, y el dibujo de la caja, provoca noches de insomnio, temiendo, que las más de ocho diferencias, entre el resultado a conseguir y el obtenido, provoquen reacciones en cadena que a su vez provoquen extrañas explosiones, futuros accidentes, o que, en el peor de los casos, llegado el momento, cuando el príncipe quiera salvar a su amada, y decida subir por las escaleras de la torre más alta del castillo, acabe en el calabozo subterráneo, dónde está esperando un dragón, que veinte días después de su llegada al hogar, ya carece de cabeza, pero que no pierde ninguna capacidad de engullirse al protagonista del juego, por extraño que parezca. Por lo que se avecinan terribles llantos y rabietas de la niña que lo maneja, y que ansía que los dos amados lleguen a encontrarse en tan mágica atmósfera en la que serán felices y comerán perdices. Como uno se verá imposibilitado de reparar tal avería de montaje, porque aquella pieza, que creías que no servía para nada, o por lo menos eso contestaste a tu hija, cuando en pleno montaje, una vez que creías tenerlo todo montado y bajo control, ves, como de su pequeña boca, sale un pequeño objeto plástico....¿ qué tienes en la boca? ¿qué es eso?.... no sé.... estaba ahí.... malo será (piensas)... seguro que no vale para nada.... y malo fué.

Como nos creemos siempre más listos que nuestros pequeños, le das varias opciones para solucionar, como que el dragón descabezado es bueno y le ayuda a llegar junto a su amado volando a sus lomeras. Le  intentas colar que un brujo o bruja ha encantado al príncipe y puede volar, que puede escalar montañas y paredes porque el amor le da fuerzas. Puedes incluso, si lo tienes a mano, ayudarte del helicóptero de acción, piloto incluido, que trajeron al hermano, pero en el fondo, sabes que no cuela, que al final, solo puede haber una solución, que es desmontar lo montado y descubrir dónde caraja iba esa pequeña pieza regurgitada por la pequeña. Es sencillo, solo hay que coger las instrucciones, darle la vuelta y empezar al revés, deseando, sólo deseando, que esa pieza sea del final y no del principio. Así qué, días después de saber que estaba mal montado y que has intentado colarla, vas en busca de las instrucciones, que a su vez está en la caja, que a su vez ya está camino de ser reciclada y reconvertida en caja para palillos, por lo que, si las dos ingenierías no llegaban con instrucciones, sin instrucciones y marcha atrás, el riesgo de dejar más piezas por el camino se multiplica exponencialmente, y lo único que deseas es que cuando acabe la jornada de montaje, la niña haya perdido toda esperanza de conseguir su castillo y que se acabe creyendo, que no hay mejor lugar para que una princesa pase la noche, que la rampa del garaje de su hermano, porque en caso de peligro, para subir a la planta de arriba, solo tiene que coger el ascensor, siempre que encuentre la cuerda para que se mueva, pero no hay problema, porque creo que estaba en la caja, que está en en en...... vaya vaya....

Pero todos sabemos que los niños van perdiendo la ilusión por los presentes con el paso de los días, y la vuelta a la rutina hace que la elección de sus favoritos aparquen a un lado los menos preferidos. Como unos padres no puede controlar todos los obsequios, ya que siempre aparecen los que sus majestades han ido dejando en casas de tíos y abuelos, la cosa puede complicarse mucho más. Eso ha pasado en mi casa. Los Reyes decidieron dejarles a nuestros poyuelos sendos relojes. Pero no son relojes normales, son relojes que tienen juegos y montones de historietas, entre ellas, una mascota. Si habéis oído bien, una mascota, para la niña un gato y para el niño un perro. Pero claro, el perro exige sus necesidades, hay que darle de comer, bañarlo, jugar con él, acariciarlo... y claro, el niño, pues como que no. Podría tomar la opción de ver que pasaba con el susodicho animal si no come en una semana, pero ya sabéis el realismo de éstas máquinas, y tengo miedo a la defunción del animal. Claro, ahora no hay problema, porque el reloj permanece apartado en la entrada de la casa, pero solo pensar, que cualquier día de éstos, se le acuerde el aparato en cuestión, y se tope con una caja de pino en dónde tendría que haber un simpático cánido moviendo el rabo, pues me da mucha cosa. Así que, para que no me llamen mataperros, todos los días, antes de salir de casa, le doy su dosis de alimento, de baño, de juegos y de caricias, que no se diga. La parte buena, es que no hace falta sacarlo a pasear y bolsa en mano recoger sus ciber cacolas, o por lo menos es lo que creo, aunque ahora que lo pienso, ya empieza a oler un poco raro cerca de la puerta de casa.... así que tendré que echarle un vistazo a las posaderas del chucho, no vaya a ser. Un abrazo.

lunes, 19 de mayo de 2014

AL PAN PAN Y AL VINO......ME VOY



 Hola a todos. Cierto como la vida misma, se dice, que cuando comienza la andadura del ser humano en esta vida, venimos con un pan debajo del brazo, símbolo de las riquezas (no solo materiales) y buena fortuna que trae un hijo. El pan forma parte de nuestras vidas desde siempre. Nuestra cultura está arraigada a la cultura del pan, solo hay que ver el refranero, fiel medidor de la importancia de algo en nuestro pueblo. "A buen hambre, no hay pan duro", "A falta de pan, buena son tortas", "A pan ajeno, navaja propia", "Agua de Mayo, pan para todo el año", "Con pan y vino, se anda el camino", "Dame pan, y dime tonto", "Si quieres que te siga el can, dale pan", "Quien hambre tiene, en pan piensa", "Pan, vino y carne, crían buena carne", "pan ganado, sabe a gloria", "No solo de pan vive el hombre", "No hay nada peor, que un pobre harto de pan", "ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán", "Los duelos con pan, son menos".... y así podríamos seguir sin parar. Cultura de pan. Y claro, al que le gusta el pan, panadero se cree. Y como a todos nos gusta el pan, expertos en la materia nos mostramos. Aún recuerdo en mente y olfato, como mis abuelos hacían pan en su horno de leña. Un gran horno de piedra que tenían fuera de la casa. Era un acontecimiento en la aldea. Vecinos venían a cocer su pan, o a calentar un pota inmensa de cocido, cualquier escusa era buena para juntarse al rededor del calor que desprendía de forma acogedora aquel viejo horno panadero. Se amasaba, se cocía y se guardaba en enormes huchas de pan. Ese pan duraba semanas en perfecto estado de consumo, todo natural, muy natural. Pero los tiempos cambian, y ahora, casi nadie amasa. Yo lo reconozco, hice mis primeros pinitos como panadero hace poco, en horno eléctrico, el de casa. La primera hornada salió bien, dentro de las posibilidades, la segunda fue un auténtico fracaso, el exceso de sal hacía imposible echárselo a la boca, pero es lo que hay. ¿Y por que me animé a hacer esta prueba?. Evidentemente ayuda el estar de baja, si no, el tiempo sería inexistente para estas cosas, así que aprovecho este tiempo para la cocina, panadería, bollería y pastelería y algo de cocina tradicional casera. Al carecer de tiempo, hay que volver al pan de siempre, al del súper, y es ahí dónde me vino a la cabeza este post. Los españoles somos muy de pan, y somo grandes expertos, o por lo menos nos lo creemos. Por eso, esa manía de sobar, toquetear, remover todas las piezas de pan del expositor. Ahí están, son un matrimonio, él, que desea lo mejor para su amada esposa, no dudará en entregarse en cuerpo y alma, en la captura de la mejor barra de pan del comercio. Cual viejo cazador rodea a su presa, sin miramientos. A través de sus manos prensibles e hipersensibladas al tacto panístico, sin dudarlo comienza el manoseo de barras... esta!!!, la aprieta esperando el sonido del crujido frescor del pan recién descongelado y solo se atisba el pequeño lamento del papel que lo envuelve rompiéndose entre sus uñas, pero él no ceja en su empeño. Poseedor de unas células capaces de medir la intensidad de miga y de ojos del bollete, no duda en seguir estrujando cada una que caen entre sus garras, va, vuelve, va otra vez, sigue, no para, dale más.... Desde la lejanía observo un trozo de expositor virgen a la mano del hombre panero, y mi cabeza solo desea que el especimen no se de cuenta de tal vergel. Intentas acercarte, pero el hombre, curtido en mil cacerías, no permite el acceso de otros depredadores, y ya solo te queda el esperar, cual hiena carroñera, a que abandone el lugar, y poder apoderarte de algún trozo en buenas condiciones. Ya se ha apoderado de todo el expositor, ya no hay tierra dónde la mano del hombre no haya posado su dactilar huella. En pocos minutos, el desolador paisaje de panes removidos, un tipo con otro tipo, panes por el suelo, otros que acaban en el expositor de los bizcochos y croissants.... pero abandona el lugar, pieza en mano, orgulloso de su hazaña, la mujer, todavía más orgullosa de lo bien que lo hace su amado esposo y... y... y.... lo que faltaba, cuando me aproximaba a lanzar mi ataque, cual águila imperial, sobre un currusco que asomaba y parecía intacto, aquel hombre, que apenas acertaba a poner un pié delante del otro para andar, y haciendo un escorzo, con derrapaje de zapatillas de correr incluido, vuelve sobre sus pasos para hacer un último cambio, y dejarme sin mi pieza en buen estado. No se si fué la primera que tocó, o si nunca la había tocado, o si la había tocado mas de 100 veces, ni lo sé ni lo sabré nunca, lo único cierto es, que o cojo pan sobado, o espero a una nueva horneada de pan descongelado, o vuelvo a la aldea a calentar el viejo horno de piedra de mis abuelos, porque lo que está claro, es que estamos en un país de expertos panaderos, y que de esto, no me libro, más claro agua, y al pan pan, y al vino...me voy. Un abrazo

viernes, 25 de abril de 2014

Y ENCIMA SE ENFADA!!!!





Hola a todos. Los niños son realmente imprevisibles. Resulta que el otro día mi hija mayor (mayor de 5 años), se ha enfadado conmigo. Pero un enfado serio serio, tan grande fue su cabreo que provocó llantos y gemidos, que solo encontraron consuelo en el regazo de su madre. Ayyyyy esas mamás, ¿que tendrán las mamás?. Pero cual fue el motivo de tal cabreo, acaso la castigué sin dibujos...no, la mandé a pensar a la silla de la reflexión....no, acaso le prohibí jugar con su muñeca favorita....no que va, sin postre en la cena.... ni de broma, a la cama sin cenar.... para nada, sin parque al día siguiente...eso no, jugar con su hermanito.... imposible.... nada, nada de eso, pero tampoco fue reñida por mi persona (o sea su papi), ni un pequeño grito, ni si quiera estaba serio, simplemente le dije...."ya verás como estos días lo pasamos muy bien"....y encima se enfada!!!, no entendía nada, me gritó y salió corriendo con unos lagrimones colgando caminito del abrazo de su mamá..... como se me ocurría decir eso. Claro, a uno le da por pensar, si a día de hoy, por prometer diversión se me pone así la pequeña, que pasará dentro de unos años cuando le prohiba ir a pasear con sus amigas y con sus amigos melenudos e hiperespinillados a la plaza del pueblo, se avecinan nubarrones. Pero claro, el regazo de una madre, es el regazo de una madre....ayyyy esas mamás...¿qué tendrán esas mamás?,  y consiguió consuelo inmediato, paro de lloros, sonrisa, besito y a la cama. Cuando a mi me pasan cosas como esta me quedo estupefacto, parado, pasmado y totalmente desconcertado, así que, no me queda otra que hacer lo que haría mi hija, acudir al regazo de mamá (mi mujer), y claro, ella lo pilló a la primera...."¿cómo se te ocurre decirla que lo vais a pasar bien?...", ¿eh?, no entiendo, que hice, y la explicación fue clarificadora. Resulta que mi mujer tendrá que salir en breve caminito de Jerez, bueno, no exactamente, lo que pasa, es que tendrá que salir, por motivos laborales unos días fuera. Claro, yo le dije a mi hija, que es muy sentida, que no se preocupara, que lo vamos a pasar muy bien, y ella, entró en cólera...¿como lo vamos a pasar bien sin mamá? pensó, y así fue desconsolado a decirle a mamá que papá dice que lo van a pasar bien sin ella... ah las mamás...¿que tendrán las mamás?. Una vez captado el mensaje, tocaba aclaración...."hija, lo pasaremos muy bien, pero con mamá, lo pasaremos mejor"... así si, eso le gustó más, y me lo hizo saber con sonrisa, abrazo y beso incluido. Si es que a veces, los pequeños detalles, son lo que marcan las grandes lloreras y cabreos. Cierto es, que es muy difícil ser padre (hablo de padre del género masculino), que hay que ir aprendiendo, que nadie nace sabido, pero el tiempo irá dándome experiencia, que es la base de toda ciencia, y si no doy aprendido, aprenderé de ellos, e iré a buscar consuelo y consejo al regazo de su mamá....ayyyy esas mamás...¿que tendrán las mamas?. Un abrazo

miércoles, 12 de febrero de 2014

CUESTIÓN DE EXPERIENCIA




Hola a todos. ¡¡¿¿Quién no ha visto alguna vez en si vida un programa de bricolaje a través de sus aparato televisivo?!!....pues yo montones de ellos.... y que fácil parece todo a través de las ondas hercianas.... pues bien, una vez empapado en consignas para construirse con cuatro tablas y seis clavos, un mueble bar Luis XVI, o con dos ladrillos y un poco de cola blanca, tu propio fin de semana vacacional, con briconsejo incluido de recogida de aguas de lluvias, con paso post-potabilización con un simple canalón que encontrarás en cualquier tienda de bricolaje especializada. O ves, como en tan solo media hora, transforman una habitación en la cual encontrarte un cadáver de la antigua dueña, no nos pillaría por sorpresa, en una sala-estudio-comedor-trastero y con zona de café a la luz del ventanal de turno, el cual, el anónimo restaurador no se le había ocurrido abrir en la vida. así que, la moza que se encarga de la obra, con un poco de pintura, con mucha lija, y más pintura, transforman el habitáculo como el día y la noche. Si a esto le sumamos, que la presentadora en cuestión, lo ha hecho incluso embarazada, pues te da  la sensación pura y dura de pensar...."pues no será tan difícil"....¡¡¡las naricesss!!!. Aquí ando yo, con pequeñas obras domésticas, pequeñas modificaciones que visto lo visto, deberían ser insignificantes, cosa de diez minutos, incluyendo cuatro de publicidad, peeeero, del dicho al hecho, hay un trecho, y en mi caso, ese trecho es de dimensiones infinitas. La primera jornada en el tajo fue un tema de cortinas y stores. Ya sabéis, esos cubre ventanas que parecen estilizados rollos higiénicos, ya sabéis, el clásico papel del cul..., con perdón. Decidí empezar por el pequeño, por eso de motivarme un poco, cojo el pequeño, pim pam pum y fuera, listo calixto, punto pelota. Allí me voy, lo cojo, ya solo abrirlo y desempaquetarlo fué cosa de horas, instrucciones para el montaje, pero también sugiero, a las empresas expertas en bricolaje, plano de apertura del paquete!!!, en plan mapa del tesoro, con X incluida, para los más negados (mi caso). Una vez encontrado los anclajes de sujeción de tapas, y una vez encontrado las herramientas necesarias para descubrir el "tesoro", ya empecé a darme cuenta de que la cosa no iba a ser de programa semanal, si no para telemaratón, o para la gala inocente inocente, pero sin recaudación. Mi mujer se colocó a distancia prudente, conocedora del riesgo de tener a su marido con un objeto contundente y herramientas a una cierta altura. Sabedora del espectáculo que iba a acontecer, gafas sobre la nariz, para no perder detalle, y predisposición total para echar una mano.... "no hace falta cariño, esto no tiene ciencia ninguna", y como por la boca muere el pez, a mí, idem de idem. Premonto, intento tomar medidas, atornillo, caen tornillos, busca más tornillos, vuelvo a medir, todo ok, aprieto tornillos, y zasss!!!!, piezas al suelo, a la porra!!!, mi mujer y yo tirados por el suelo en busca de una pieza, solo una, que decidió volatizarse al alcanzar, supuestamente la velocidad de la luz y alcanzar el hiperespacio. Con los ojos llorosos y enrabietado con el dichoso trozo de plástico, y acordándome de toda la familia de dicho aparato, y con la nube del abandono sobrevolando por mi cabeza, y tras tomar aire y respirar hondo, encontramos la pieza, no os voy a contar dónde, por vergüenza propia, eso queda entre el store, la pieza, mi mujer y yo. Pues retomo la faena, la coloco, consigo la completa instalación, sube y baja, todo perfecto, hasta estaba nivelada..... y zas!!!! no cubre la ventana!!!, la coloqué mal, muy a la derecha...a la porra!!!!, volver a empezar, pero esta vez con la experiencia de haberlo hecho recientemente, y ahí, es donde me acordé de los dichosos programas, la experiencia, es la base de toda ciencia, dicho y hecho, ahora sí que estaba perfecta, una obra que debería salir en 10 minutos, solamente dos horillas, no está mal, porque visto así, solo se puede mejorar, y aún me quedan muchas pequeñas reformas, que ya os iré contando poco a poco. Un abrazo.

lunes, 29 de abril de 2013

EXTRAÑAS CONVERSACIONES PARA UNA TARDE DE DOMINGO

 
 
 
Hola a todos. Ayer fue Domingo, y como Domingo, tocaba plan, plan familiar a poder ser. Ayer no tocaba fútbol, los planes especiales, son especiales y se disfrutan más y mejor cuanto menos se repitan. Había plan familiar pero no solamente entre nosotros, si no que iríamos al pueblo a juntarnos con abuelos, primos y primas, tíos y tías, tíos abuelos y abuelas, cuñados y cuñadas, suegros, sobrinos y sobrinas.... y creo que no me dejo ningún lazo familiar allí representado. Lorenzo lucía por momentos, hasta que consiguió hacerse paso entre el manto de nubes y dejar el día y el lugar totalmente iluminado. Cuando nos juntamos así, el menú es lo menos importante (siempre que haya algo que guste, claro), porque si no, si que pasa a los primeros puestos de preocupaciones, pero, como la experiencia es la base de toda ciencia, después de años de comilonas, el menú a gusto de todos es sencillo... (no voy a entrar a valorar el postre preparado por mi cuñada, por no herir sensibilidades), pero ahí estaba, y cuenta quién lo probó , que estaba bueno y aún no tenemos noticias de visitas a médicos de cabecera, pediatras ni estomatólogos. Cuando los adultos (o los que por nuestro DNI ejercemos), nos juntamos en torno a una mesa con buena comida y rica y fresca bebida, a hablar, por supuesto, como buenos productos nacionales, hablamos de fútbol y arreglamos el mundo, aunque en éste caso con lo de aquí, llega para todo un año de juntanzas. Preferentes, desahucios, gobiernos y opositores, industria y economía, prima de riesgo..... había para dar y tomar. Esto los "adultos". Los pequeños, que son mucho más listos, se dedicaban, no a arreglar el mundo, ni el país, ni el problema de su colegio ni nada de nada, se dedicaban a jugar y a disfrutar, con constantes trastadas, visitas a habitaciones "prohibidas", confidencias, juegos con balón y bicicletas y demás vehículos móviles y ellos sí que pasaron una gran tarde de juegos entre ellos. Pero hubo un momento en que mi pequeño estaba como un poco preocupado, asomaba la cabeza al jardín y se metía, lo volvía a hacer en varias ocasiones. Fuera estaba la bici, un bien muy deseado, cuando quedaba libre, y yo era sabedor que ese era su objetivo. Así que, ansioso de saber lo que pasaba me asomé y me di cuenta de todo. Teníamos visita en el jardín, alguien se había instalado en el mullido césped a pasar una relajada tarde de solete. Ahí estaba un perrazo, de estos grandes y pesados, tumbado durmiendo, sin hacer caso a nada ni a nadie. El pequeño tenía miedo, yo le dije que no pasaba nada, que no le iba a hacer nada, pero él que no las tenía todas consigo, así que había que actuar. Porque imaginaros un perro que os llegue por la frente y que te digan, no tengas miedo no hace nada... pensarías, ya ya pero ¿y si estornuda?, con eso ya llega para mandarte 10 metros campo a través. Me dirigí al cuadrúpedo cánido. Empecé con los típicos ehh schiss fuera fuera,... pero en seguida le vi la cara. Le costó levantar la mirada, porque era vago vago el tío. "No venga no me des la lata, ahora estoy tranquilo, si no molesto, si no me muevo, si no hago nada de nada, déjame dormir.." y agachó la cabeza y siguió a lo suyo. Mi hijo me miraba y mi orgullo estaba herido, Insistí, venga levántate y anda, que mi hijo quiere jugar... sin levantar la cabeza, solo el ojo y una oreja.. "Yo llegué primero, venga no molestes ¿no puede jugar en otro lado?" ... empecé a bracear a ver si reaccionaba, pero nada de nada... "Pfff así ni me molesto amigo" .... Cogí un palo lo lancé y busca busca.... solo le faltó reírse "¿por quién me toma éste tío, no ve mi cuerpo, acabo de comer y estoy digiriendo, no se entera" , el palo no funcionó... empiezo a desesperar, pensé en cogerlo y moverlo, pero probablemente su peso y su nula colaboración me dejase postrado con mi espalda en forma de boomerang. Insistí, brazos y voz más alta venga muévete, sal de ahí, que molestas... "ridículo, ¿y tu eres el racional e inteligente?", intento de soborno con comida y nada. Al final hice lo que hay que hacer... suplicar, por favor vete... debió pensar "si lo pides así, pues venga", y movió ese pedazo de cuerpo peludo y se abandona a la dormitación en una sombra más cercana. Me doy la vuelta y ahí sigue la bici, con su pocoyo dibujado, sus ruedas blancas, sus empuñaduras azules y cuando miro al niño con la cara de haber logrado su felicidad y con la satisfacción de la misión cumplida....¡¡¡no estaba!!!, ya no estaba, se había metido dentro a jugar con sus primos y primas, la bici ya no importaba y yo me di cuenta, que extrañas conversaciones para una tarde de Domingo se pueden tener, pero en fín, es lo que hay, probablemente el perro esté ahora pensando... "menuda brasa me dio el tipo ese y total, la bici se mueve menos que yo en una tarde de domingo" . Así qué, ya veremos para el próximo Domingo. Un abrazo.

lunes, 11 de febrero de 2013

DIAS DE CARETAS OREJAS Y COCIDOS

 
 
 
Hola a todos. Estamos en plenos carnavales. Si os soy sincero, no tengo ni idea del origen de estas fiestas, que si pagana, cristiana, anglosajona... y realmente, no me importa mucho, porque, a mí, lo que más me gusta de estas fiestas, es la comida, especialmente los postres. No puedo evitarlo, soy un hombre de masa, no me refiero a masa corporal, aunque poco a poco va en aumento, si no a masa masa, de la que se come. Orejas, orejotas, orejinas, huesos de santos, huesitos, roscas y rosquillas mmmm.¿Y que decir de cocidos?, con sus choricitos y carnes variadas, otro mmmm. Yo lo de los difraces, pues que queréis que os diga, puess como que no me van, y no me han ido nunca. De pequeño mi madre me hizo un disfraz de tuno, con guitarra y todo, de tres cuerdas y con un payaso dibujado, como cualquier tuno. Desde ahí y hasta ahora, poco más, alguna vez de abuelita y otro de mecánico, pero nada como para participar en las chirigotas de cádiz. El espíritu carnavalesco, de careta y antifaz no corre por mis venas, solamente la dulce sensación de un trozo de masa edulcorado y anisado pasando através de mi gaznate, hace fluir en mi ser ganas de que estas fechas vuelvan cada año. Pero claro, Lunes de carnaval, martes carnavalesco y .... Miércoles de Ceniza, pistoletazo de salida a la Semana Santa. Día de ayuno y abstinencia, por lo que reponer fuerzas y almacenar hidratospotricosgluqueicos se hacen indispensable para estas fechas. Sé que muchos disfrutáis y os disfrazáis en estas fechas, y me alegro. El otro día la niña tuvo fiesta de disfraces en el cole, y verla toda ilusionada con su disfraz de princesa, sus joyas, sus pinturas y maquillajes, sus bolsos me han hecho cambiar un poco mi perspectiva de lo de disfrazarse, además del constante babeo de ver la niña así vestida, y debo de reconocer que no me parece mal que se disfrace, de echo, ya tengo ganas de disfrazar al peque. Pues lo dicho, disfrutad de estas fiestas, a vuestro gusto, ya sea por comida, disfraces, fiestas, carretas, chascarrillos o chirigotas. Aprovechad, porque ahora viene el Miércoles de ceniza anunciando la llegada de la Semana Santa. Pues lo dicho disfrutad. Un abrazo.

miércoles, 6 de febrero de 2013

....NI UNA MOSCA...

 
 
Hola a todos. Hoy está siendo un día extraño o un extraño día. Llevamos unos días de gran alboroto, de jaleo, de gritos, bailes, cantos y pequeñas fiestas improvisadas por los más pequeños del hogar. También por pequeñas dicusiones y broncas por comidas y no comidas, por dormidas y no dormidas, esto es mio y solo mio... también provocadoas por los más peques. Vamos, que es un época de altos decibelios en casa. Estaba ya deseando un minuto de tranquilidad para poder hacer todas esas cosas que uno quiere hacer cuando tenga un minuto. La mayor estaba en el colegio y su madre, decidió ir a buscarla y después llevarla con sus amiguitas a pasar un rato. Esos momentos en que también las madres se juntan y aprovechan para ponernos a caer de un burro, porque vamos a ver, si la mía viene contándome algo del marido de una.... esto se cambiará información por información...digo yo ¿no?. Bueno, pues la niña grande y la niña pequeña no están en casa y tardarán en llegar. En casa quedamos tres, el pequeño durmiendo y la abuelasuegra conmigo. El niño se ha despertado, un poco de llanto, no mucho, lo normal. La abuelasuegra tomo la iniciativa: "Me lo llevo de paseo".... era mi momento, solo solito en casa, calma y tranquilidad para hacer mis cosas. Preparé apurado la merienda, le vestí y allá salieron los dos. Se cerró la puerta, ví como se cerraba y oí como giraba la llave. Me dí la vuelta sobre mi eje y pensé por dónde empezar. Me paré un segundo y en seguida me dí cuenta, no hay ruidos, ni gritos, ni llantos, ni carreras ni peleas ni nada de nada ni una mosca....¡¡menuda tristeza!!, ¿Cúando volverán?, ¿Dónde están?... la casa vacía no tiene gracia, ninguna gracia, en cuestión de segundos, pasó de hogar a casa, estaba sin alma y a mí, mi hogar carecía de alegría. Todas esas cosas que quería hacer se me borraron de la cabeza de  un plumazo. Supongo que me puedo acostumbrar, la cuestión es que a lo mejor no quiero, así que es mejor que vuelvan pronto. Oigo un ruido, nada es el vecino. Pues como no me gusta estar solo pues me acordé de vosotros, os lo cuento en el más riguroso directo. Parecería una situación perfecta, pero me doy cuenta que necesito los gritos, las broncas, las canciones y juegos y, sin que nadie me oiga, incluso no estaría mal que estuviese la suegraabuela, pero en fín, voy a dejaros para hacer una cosilla importante ahora que no están los niños.... upsss, un ruido, oigo llaves, es la abuelasuegra y el pequeño.....¡¡¡cúando tendré un minuto a solas para hacer esas cosas que tengo que hacer!!!. Ya oigo al pequeño me dice algo de un piruleta, y eso, eso si que es importante, por lo menos para él. Un abrazo.

domingo, 11 de noviembre de 2012

LA CABEZA NO PARA

 

 
 
Hola a todos. A veces la cabeza del ser humano corre que se las pela, especialmente la mía, siempre he padecido de esto. Cuando mi cabeza se embala coge más velocidad que el fulano que se tiró desde 39000 metros, va cogiendo velocidad, y como no tenga un buen paracaidas que la frene puede acabar en un pataplof!!! de narices. Debo reconocerlo, me distraigo con muchísima facilidad, para mi el vuelo de una mosca por delante de mis narices, es como el grácil vuelo de una bandada de gansos en una anochecer de invierno delante de una aurora boreal, vamos que pasmo y mi cabeza comienza a imaginar cosas increibles. Esto muchas veces, o casi siempre, trae consecuencias, no muy graves, pero casi nunca buenas, como en la biblioteca de la universidad, plagada de grandes alicientes para el revuelo de mi cabeza, esto me pudo traer graves consecuencias con novios celosos, y no tan celosos e incluso los propios novios, que pensarían que pasamaba para ellas-ellos y eran incapaces de ver como detrás de ellos se movía con la ligera brisa los pequeños árboles del exterior y yo esperaba a que algo increible pasase con aquel ligero baiben arbóreo. Normalmente algún paracaidas me volvía a la realidad del mundo, un schhsss, oye, ¿que te pasa?... y rápidamente... nada nada, estaba pensando en un problema que .... Algo parecido me pasó el otro día. Mientras la mayor estaba en el cole, cogimos al pequeño y lo llevamos a pasear con el triciclo de la hermana. Si si, el triciclo, ese vehículo empujado por el único motor de las piernas de los peques, que accionando unas palancas llamadas pedales, hacen girar una única rueda motriz, que provoca el movimiento del conjunto entero, es decir, dos ruedas más, un manillar y un asiento con respaldo y cinturón de seguridad, aparte lleva un cestillo, para poder llevar todas las cosas que recogen los niños durante el paseo... en caso de no poder el piloto, lleva una palanca de empuje paternal, vamos que si no se mueve, empuja el papá o mamá. Rápidamente mi cabeza empezó a imaginar, dentro de unos años, mi hijo subiendo las rampas más duras del Tourmalet o del Alpe Duez y su madre y yo esperando en la cima al vástago, yo con mi bocadillo de chorizo de cantimpalo, porque tendrá hambre después de tanto esfuerzo y mi mujer con una bufanda y un jersey de cuello alto, tejido por ella misma para que el niño no coja frío. Ya andaba yo con su quinto tour de francia en la mente... cuando vino el paracaidas, se abrió, y el frenazo fué tan brusco que casi me salen los ojos de las órbitas. El niño no andaba, no quería, no iba pa alante ni pa atrás, se quedaba quieto, yo le animaba, su madre también, pero el nada de nada, le empujaba un poco y andaba con la inercia pero se paraba y que no y que no, probamos a adelantarnos, pero ahí el niño se ponía a llorar y llorar... yo lo que quiero es que disfrute de paseos en triciclo, lo del tour ya me da igual, bueno nunca me importó, era fruto de mi imaginación. Al final, acabamos disfrutando del paseo, que es lo importante, mi mujer andando, el niño de la mano de ella y yo, con el triciclo en mi mano, hasta casita. Otra vez será, hoy lo volveremos a intentar, seguro que acaba consiguiendo disfrutar de su tricliclo, y si no, disfrutar de otras cosas, que mi cabeza da para mucho. Un abrazo

domingo, 28 de octubre de 2012

SEGUIMOS INTENTÁNDOLO



Hola a todos. Primero, perdón a todos los que comentásteis en estos días y no pude responder hasta ahora. Sigo a vueltas con la obra. Por ahora no hubo que desalojar el edifio, buena señal, pero están a tiempo de hacerlo, señal no tan buena. La cuestión, es que saqué el viejo, instalé el nuevo. Parecía que todo iba bien. Calculo, necesito tantos manguitos, de tal tamaño, macho-hembra, empalmes, teflón, llaves... Hago una lista y me dirijo a una de esas nuevas cadenas de bricolaje con mi lista de la compra. La cosa está clara. Después de esperar 10 minutos a que alguien me atendiera y gracias a la amabilidad del empleado (esto lo digo en serio), me hago con el total de lo necesario, es más, cojo alguna de más por si acaso, mejor no quedarse corto. Le explico al dependiente si necesitaré algo más, y me dijo todo feliciano: "No se preocupe, va completillo, usted apriete bien y ala, que corra el agua". Pues nada pagando que es gerundio. Llego a casa todo contento. Pregunta de mi mujer: "¿Cuanto tardarás?", esta pregunta jamás de los jamases se debe responder, especialmente en mi persona, pero siempre, me siento confiado, seguro y con todo el material, respondo. "Cariño, lo traigo todo, en 1 hora como mucho, nos estamos bañando en agua calentita". Vale, dicho y hecho. Me preparo, lo monto, todo perfecto. Voy a abrir el agua. Es el gran momento, como la botadura de un barco, nadie se imagina que se hunda en medio del puerto. Abriendo compuertas... escucho como pasa el agua, me sale una pequeña sonrrisita, lo he conseguido..."Cariño!!!, tenemos agu... psss, pff, afff..." empieza a caer agua por todos los manguitos, cierra cierra cierra!!!. Consigo parar más o menos el desastre, todo empapado, el suelo, las paredes y noto los ojos de mi mujer como se clavan en mi espalda en plan, ¿que ha pasado?. No lo entiendo. Hago la autopsia... los manguitos, los malditos manguitos... vienen mal, vienen mal!!. Me siento estafado. Me han timado y lo peor, se ha visto afectada mi familia, asique va arder, debe arder Troya. El lunes me voy a plantar allí, yo y mis manguitos, y a ver si no voy en bañador, gorro de ducha, jabón y patito de goma, y de ahí no me muevo hasta que me den mis nuevos manguitos o ya le tengo echado un ojo a un jacuzzi junto a la caja número siete. En fin, mi gozo en un pozo, pero sigo intentándolo, ya es personal, y he de ganar, sea como sea. Como me dijo Eugenio, ya tiré de papá, aunque sea telefónicamente, ya me dió sus consejos, asique, a ponerlas en práctica y que sea lo que Dios quiera. Un abrazo.

domingo, 21 de octubre de 2012

UN BUEN FIN DE SEMANA



Hola a todos. ¿Que tal el fin de semana?. Supongo que muchos habréis disfrutado de vuestras familias, de finde por ahí,o solitos en casa haciendo y practicando vuestro hobbie favorito, leyendo, otros lo habrán hecho con un profundo pensamiento interiorizado en la jornada de reflexión, también ejerciendo el derecho al voto, todos y todas estas actividades son interesantes y estimulantes. Yo, bueno, nosotros, tuvimos y tenemos un finde, de esos buenos buenos. En resumen es: dos niños enfermos y un calentador averiado. Por partes. La noche del jueves al viernes la mayor comenzó a encontarse mal, ya en la recogida del cole se le notaba algo, puesto que rechazó a pegarse unas carreras, escapando de sus progenitores, aprovechando para esconderse, con el aliciente de charcos y de ir acompañada por sus amiguitos de clase... y rechazar esto, es síntoma de que algo no va bien. Pedimos cita para el médico. Como los padres somos como somos, tanto madre como padre, ejercimos un exceso de mimos y cariños, que el pequeño, que no quitaba ojo del asunto, comenzaba a molestar. Después de una noche durmiendodespertando despertandodurmiendo sonó el despertador y nos levantamos. Pero algo ya era distinto. No sabemos si por soliraridad con la mayor, por pelusilla, por contagio parental, por no ser menos que nadie, el pequeño se levantó quejoso de lo mismo que su hermana. A si que de paso que va una va el otro (al médico). En efecto los dos malitos, los dos con medicamentos. La hora de la medicina es para ver en vídeo. Mientras para la mayor es un suplicio, una tragedia, un drama, lo peor de lo peor, para el pequeño es una fiesta, es un postre, es pura diversión, hasta tal punto que si le dices que se queda sin medicina se come lo que haga falta e incluso, es capaz de recoger la habitación. Menuda diferencia. No sé si porque la mayor entiende que medicina igual a malita o simplemente es porque no le gustan... va a ser esto último. Bueno, pues los tenemos a los dos malitos, asique, si algo puede salir peor.... Se dispara el general de la casa.... uyuyuy. Probando uno a uno, descubrimos que es el calderín del agua caliente. Se encienden las alarmas, dos niños malitos y no hay agua caliente. Intento tranquilizar la situación. Son de estos momento en que uno se cree capaz de arreglar o solucionar cualquier cosa. Caja de herramientas. Es un misterio que le llamen de herramientas si nunca está lo que necesitas, siempre hay un plano si es de estrella, un alicate si necesitas martillo, pegamento si es cinta lo que buscas. En fín. Como buen "macho" crecido en la adversidad y el ser hijo de electricista, me hace creedor de que sé hacerlo. Asique empiezo a desmontar y nada, llamo a mi padre, el electricista, me explica, voy y nada. Después de media hora explicando las piezas, colores, cables, texturas, mojado o seco, el diagnóstico es claro... "creo que los tienes de oferta en el mediamark". Oido cocina. Asique esta semana no quedará otra que buscar uno nuevo e intentar ponerlo yo... o mejor, alguien que sepa. Un abrazo.

miércoles, 17 de octubre de 2012

PROBANDO PROBANDO

Hola a todos. Hacía tiempo que le había echado el ojo, y en cuanto lo ví por primera vez, me entraron muchas ganas de utilizarlo. El otro día se dieron las condiciones ideales para probarlo. Mi mujer tenía que hacer unos recados y me quedaba solo con la niña y el niño. Los necesitaba a los dos, así podría conocer su capacidad de carga, la comodidad de sus asientos y la seguridad, la maniobravilidad, vamos, probarlo a fondo. Tenía todo lo que necesitaba, o por lo menos eso creía, gran capacidad de carga y cogían hasta tres niños con comodidad y encima creía que sería de fácil conducción. Así que me decidí y entre en el Carrefour para hacer la cata. Si si, no sé si lo habéis visto, pero os estoy hablando de este pedazo carro:




No es por hacer publicidad, pero esto aún no lo ví en nigún otro lado. Me acerqué con decisión dónde los tenían, solo hay dos en todo el súper y están junto a los carros especiales, vamos no creo que llevar dos niños tenga nada de especial, pero es lo que hay. En cuanto lo vieron los peques corrieron emocionados a saltar encima de ellos y con los consiguientes gritos de emoción que alertaron a todos los que pasaban por ahí cerca. Debo decir que soy tímido y vergonzoso por parte de padre y madre, asique soy el doble, y no me gusta nada sentirme observado. Senté a los dos, les puse su arnés de seguridad y caminito. En el momento que agarré el manillar e intenté mover aquello en vacio, mi espalda se dió cuenta del error en el que me había metido, mediante un ruidoso crujido. Por si fuera poco, este carro pita cada vez que pasa por el arco de seguridad, no se por qué, pero pita, asique, el que no se había fijado en el miniautobús y su conductor, giraron sus cabezas para clavar los ojos en el posible delincuente, o sea, yo. Los niños emocionados gritaban que se las pelaban, cosa que me fué de gran utilidad, porque sus casi 2m de longitud requería ir avisando en cruces, giros, curvas y cambios de rasante de nuestra presencia para evitar colisiones. Meterse con este pedazo bicho, por los pasillos de la sección de tecnología es correr el riesgo de llevarte por delante las nuevas pantallas de oferta colocadas en forma piramidal, justo en el sitio, donde tu necesitas hacer un giro, por lo que provocas en el intento de esquive un atasco impresionante, ni vas adelante ni atrás, los niños siguen gritando y cada vez son más personas que miran deseosos de saber como sales de esta, mientras observan a la señora, que se acerca por el pasillo mirando el folleto, y va directa a aestamparse contra el morro de tu carro. Al final conseguí salir airoso de la situación.Al ver el enorme riesgo que corría de colisión, de cargarme todo lo que estuviese a mi alrededor y que me lo cargasen a mi tarjeta, decidí irme por el pasillo central, el único con capacidad para dos carros. Los niños ya empezaban a estar cansados y se querían bajar, si ya da palo ir con pedazo carro con niños, me imaginaba en medio del carrefour con el carrito familiar y sin niños, o corriendo detrás de ellos empujándolo sin llevarme por delante a nadie. Asique tomé la opción de coger merienda y salir pitando de allí, objetivo: hacerlo rápido y sin matar a nadie en el intento. A todo esto, entre medias, tuve que salir y entrar tres veces, con los consiguientes pitidos, que te miren, que te pare el de seguridad y pensar que tus hijos se queden con el recuerdo que su padre cada vez que sale del súper pitan los arcos, a si que ya tenía ganas de salir de ahí. Cogí la merienda y me puse a hacer cola. Hacer cola con un carro que ocupa todo el pasillo no es fácil, todo el mundo quiere pasar por allí, por lo que requería un movimiento de torsión de mi riñonada, ya maltrecha en aquel momento. En la cola pensaba... y ahora ¿cómo cojo las cosas del carro?, el espacio entre cajas es el justo para un carro y desde atrás es imposible acceder a la carga, entrar arrastrádolo de morro era la opción. Los niños cada vez estaban más inquietos y yo más nervioso y la gente más mirona.Acaba el de alante y cuando me dispongo a meter el carro...¡¡¡no entra en el pasillo!!!, Yo atrapado, los niños a grito pelado, porque no entenndían nada y estaban cansados, los de la cola mirándome en plan me estoy acordando de toda tu familia, el cajero mirándome en plan .. ¿que hace este tipo?...le dije que este carro no pasaba, el me decía que tenía que pasar, vino por otra caja e intentó empujar por detrás, éramos dos los que tirábamos, yo pensaba, Dios mío, para que me meto en estos lios. Después de tirar todos los chicles de la caja, y ver que no pasaba y una vez encallados el de la caja empezó a llamar a compañeros, no sé si para partirse de risa o para ayudar. Una cajera que veía mi cara de desesperación y a los niños que estaban a punto de explotar me dijo, deja el carro ahí, saca a los niños y ya lo sacaremos cuando cerremos, los de la cola, que había crecido, según la situación empeoraba se volverían a acordar de mis progenitores Ay B, asi que dejé la caja bloqueada, pagué la cuenta en la de al lado, con el consiguiente cuele de los otros compradores vecinos, cogí a los niños la merienda y me fuí preguntándome.. ¿para que ponen estos carros si no cogen por ningún lado? ¿por qué me pasa esto a mí?y salí andando a buscar a mi mujer, que es como debía haber entrado... a patas. Un abrazo.

domingo, 14 de octubre de 2012

EL PAPÁ, LA NIÑA, LA LLUVIA Y EL PARAGÜAS ROSA



Hola a todos. Ahí estaba yo, sentado en el coche con un dilema en la cabeza. Tenía que tomar una decisión y debería ser rápida, puesto que la niña estaba esperando. Pensaba y pensaba en las posibilidades, uno, marrón a cuadros escoceses y clásicos y dos rosa, infantil, con dibujos de Dora la Exploradora o de Cenicientas y sus amigas, no lo tenía muy claro. Que hacer, que hacer, lo que quería era acertar en la decisión. Por cierto, estoy hablando de paragüas, porque fuera llovía a chorrete limpio, caía la del diluvio, en cualquier momento creías que iban a aparecer  los Filemonez en canoa para buscar a su hijo. Porque estoy al lado del cole, voy a recoger a la niña. Mi duda es ¿mi paragüas grande o dos paragüas?, el mío y el de la niña. Miro al fondo, y entre el manto de agua veo un rebaño de gentes, todos con su paragüas y con paragüas para sus pequeños. Me imagino entrando en esa travesía humana paragüera intentando evitar perder los ojos, bueno y el peligro de los niños con paragüas, que lo llevan a una altura no muy apta para varones y tengo miedo. Vivo en una tierra donde la lluvia es arte, eso dicen, pero hoy caía con fuerza. No era la típica lluvia de caída vertical, que con un paragüas bien puestecito en el punto zenital de tu cabeza y con un tamaño más o menos digno, no te mojas. Tampoco era de esta que cae un poco de lado, que te moja la cogotera, ahí necesitas un paragüas un poco más grande y requiere ir girándolo según cambia el sentido, vamos que tiene su ciencia. Era una de estas lluvias que te viene por todos lados, arriba, de lado, por detras, por delante y va con tanta fuerza que rebota en el suelo y te empapaba el mentón las fosas nasales y hasta el entrezejo. Analizando el tipo de lluvia, la marea humana dispuesta a cegarte en cualquier momento... porque si mucha gente no sabe andar en condiciones normales, en mojado, con lluvia y con una mano menos esto es terrrrible cossa!!. Asi que me cojo mi paragüas, el marrón de cuadros y pienso, la cojo en brazos, no se moja y perfecto. Voy a buscarla. Esquivo todo intento cegador de otros padres y también el de sus hijos, que se empeñan en pasar justo por dónde no caben, las personas, que somos así. Los niños nos esperaban en el patio y al cruzarnos las miradas, la niña y yo, ya me dí cuenta... metedura de pata. ¡¡¡¿Y mi paragüas?!!, es que llueve mucho hija,te llevo en brazos. ¡¡NOOOO!!. Quiero a Dora, mi paragüas rosa bua bua!!. Intento razonar con ella, pero está muy cabreada y llora más que llueve. Su mejor amiga, para rematar la faena, aparece con su paragüitas rosa, y noto los ojos de la madre y del resto de padres..."Mira no le trajo el paragüas, menudo padre".A todo esto mi hija que se me quiere escapar, lluviendo a cántaros. Asique las dos pequeñas toman una decisión. Irían las dos bajo el minúsculo paragüas de la amiga. No estoy muy deacuerdo, porque esos paragüas apenas tapan a una a sique ya me veía a las dos empapadas. Dicho y hecho, nada más salir pies al charco, empapadas hasta las rodillas, la madre de la otra niña,  me clava la mirada, pero prosiguen en su caminar. Desde detrás veo como se van empapando, felices, pero empapándose las dos y noto como la madre de la amiga, le empieza a cambiar el color del careto. Así que decido cortar la relación, con nocturnidad, alevosía y por detrás agarro a mi hija, la coloco bajo mi paragüas y comienza el dramón. Subir con lluvia, bajo un temporal, con un paragüas, con la niña llorando a pleno pulmón, intentando soltarse, esquivando paragüazos de otros padres, y ahora sumano los paragüazos de los niños,que también tienen su mucho peligro, que te miran en plan.. ¡¡tráele paragüas a la la niña y no la hagas llorar pedazo de...!! e intentando explicarle a la niña que llovía mucho y que patatín patatán... la niña desconsolada, conseguí meterla en el asiento de atrás. Se cogió su paragüas rosa de Dora y lo agarró con fuerza. En el camino se quedó dormida con su paragüas. Mi hija es una legionaria de la lluvia, le encanta, no creo que sea por el agua, porque como dice ella le moja su columpio del parque, pero si llueve, ella puede sacar su paragüas rosa, que eso le gusta mucho. A si que he decidido, zapatos, calcetines hay más y si no se secan, pero la próxima vez que llueva, mi niña llevará su paragüas rosa y que lo disfrute, porque es lo que le gusta, yo el mío y ella el suyo.  Asique padres y madres ya sabéis, ahora somos peligrosos y llevamos paragüas. Un abrazo.

miércoles, 25 de julio de 2012

APOSTOL SANTIAGO

Aunque sea un poco tarde... FELICIDADES A TODOS LOS GALLEGOS POR SU DIA GRANDE!!!!!