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viernes, 30 de enero de 2015

UN POQUILLO DE ENVIDIA.....



Hola a todos. Que la envidia es mala, es un hecho que nadie pone en duda y nadie cuestiona, y menos yo y aún encima dejarlo aquí escrito para la historia. Lo que os decía, es mala, muy mala y muchas desgracias ha traído este gran pecado capital a lo largo de la historia, guerras, muertes, asesinatos, traiciones, robos, corruptelas..... vamos que lo que es, es, y esta es mala y punto pelota, pero chicos y chicas....¡¡¿qué queréis que os diga?!! en ocasiones la siento y la padezco. Los gallegos tenemos un pequeño problemilla con Galicia. Se trata de esa continua amenaza de goteras que cierne sobre nuestras cabezas, y es que es cierto, aquí llueve, y llueve mucho, eso es una realidad incuestionable. Los gallegos según vamos creciendo nos vamos adaptando y acostumbrando a convivir con nuestra querida compañera de carreteras y trabajos Don Chaparrón y Dña. Tormenta. Nos criamos y educamos en la duda continua, no de si subimos o bajamos, que eso lo tenemos claro todos, digo yo, o eso creo, bueno no lo se, pero lo que si se, es que nos educan para tener la pregunta diaria mañanera de ¿hoy parece que lloverá? (podemos incluir el no delante de lloverá para preguntar en negativo). Y si, como decía la canción sobre miña terra Galega, "donde la lluvia es arte.... y Dios se echó a descansar", esto es una realidad, en Galicia la lluvia, también es una maravilla, y para tener nuestro paraíso de color verde, necesitamos agua si o si. Pero lo que está claro es que vivimos acostumbrados a tener el líquido elemento sobre nuestras cogoteras.... que le voy a hacer, si yo, no nací en el Mediterráneo.

Pues en estas estamos, en plena temporada de lluvias y temporales, mientras escribo, veo la lluvia caer incansablemente. Uno, que ya tienes sus añitos se maneja bastante bien, con soltura, incluso me atrevería a decir con un grácil estilo por las aceras mojadas, paraguas en mano. Pero erte aquí el problema.  El que os escribe tiene hijos, niños, que como los de los demás rincones de España solo piensan en una cosa.... jugar y pasárselo bien, y es aquí, dónde, en ocasiones, me viene esa pequeña dosis de envidia. Porque con los niños si que hay una problemática importante, y es que con la lluvia casi nos vemos obligados a entretenerlos en los centros comerciales, que son esos lugares diseñados estructuralmente y psicológicamente para que entres y te gastes la pasta y encima, te venden, que puedes dejar los niños entre rejas, pero en vez de marcas en las paredes del presidio, tenemos la celda llena de pequeñas pelotitas de plástico. Pero eso a nosotros no nos va, no nos va mucho, solo en casos de extrema necesidad. Y claro, son en esos días en los que te acuerdas de otros lares donde la lluvia no es un problema, dónde los planes en familia es una realidad, podrá hacer más o menos frío, pero  sin lluvia, y esto es así. Y para mayor cabreo, mi mejor amigo, y su familia que viven por los madriles, me mandaron esto. Imagino que sabréis de que se trata, pues algo, de lo que tengo muchas ganas de probar. Te juntas con unos amigos o con la familia y te dedicas a soltar adrenalina vengándote de aquel regalo que te hizo por Navidades, o por no avisarte aquel día que tenía entradas gratis para el fútbol y quedarte bien a gusto con la tapadera de que es un juego... ¡¡¡genial!!!. Algo, que na miña terra Galega es difícil de practicar por motivos de la lluvia. También los hay, pero no a este nivel y ya tengo ganas de ir a probar este paintball.



Aunque reconocer hay que reconocerlo, la envidia es mala, a veces no es evitable. En las grandes capitales hay más museos, mas actividades, más teatros, cines, toda mayor oferta de ocio que en pequeñas ciudades como la mía, aunque poco a poco la cosa va cambiando, hay algo que aquí nunca va a cambiar, y es que llover, va a llover siempre, y mientras tanto, siempre nos quedará Madrid, o Barcelona, o Sevilla, o o o o o... Aunque no cambiaría mi querida ciudad herculina por ninguna otra, si debo de reconocer, que para mis hijos, que aún no están curtidos en el arte del caminar y disfrutar de la pluviometría, es un fastidio, para los planes exteriores de ocio, pero bueno, poco a poco se irán acostumbrando, o eso espero y deseo.

Lo que si se, es que como me sigan poniendo los dientes largos con el sitio en cuestión, que lo van  hacer, porque han amenazado con fotos, instagrames, facebuques y demases formas de fastidiar se me irá acumulando una mala leche detrás de las orejas, que cuando vaya para allá se van a enterar, mi venganza será mayor, o mejor aún, cuando vayamos pasaremos un gran día en familia y con los amigos y con la tranquilidad de que no nos caerá el gran diluvio encima, que es de lo que se trata, aunque como buen gallego, comenzaremos el día, mirando al cielo y preguntándonos... Parece que lloverá (o no) hoy.

Os animo desde aquí, estéis donde estéis, a hacer planes en familia, con los niños, y no niños, con los amigos y compañeros, disfrutando de las múltiples posibilidades que nos ofrecen nuestras ciudades y pueblos de España, que es de lo que se trata, pasar buenos ratos y crear grandes recuerdos, eso es lo más importante. Estoy acabando el post, y sigue lloviendo, pero pronto va a cambiar, fuera, seguirá el chaparrón, pero pronto, por la puerta de casa, entrarán mis dos soletes, y a partir de ahí.... a disfrutar del buen tiempo. Un abrazo


sábado, 24 de enero de 2015

QUE NO ME LLAMEN MATAPERROS



Hola a todos. Ya han pasado veinte días desde que entraron a hurtadillas con nocturnidad y con permiso tres de los más entrañables personajes de nuestras vidas. La llegada de los tres reyes de Oriente siempre trae consecuencias para los padres, siempre. Ya sea en verdaderos quebraderos de cabeza para montar esos juguetes para niños de 3 a 6 años, tan sencillos, que apenas hacen falta dos ingenierías para montarlos con algo de sentido. En ocasiones, la sobrada de piezas y la diferencia del objeto montado sobre la alfombra infantil, y el dibujo de la caja, provoca noches de insomnio, temiendo, que las más de ocho diferencias, entre el resultado a conseguir y el obtenido, provoquen reacciones en cadena que a su vez provoquen extrañas explosiones, futuros accidentes, o que, en el peor de los casos, llegado el momento, cuando el príncipe quiera salvar a su amada, y decida subir por las escaleras de la torre más alta del castillo, acabe en el calabozo subterráneo, dónde está esperando un dragón, que veinte días después de su llegada al hogar, ya carece de cabeza, pero que no pierde ninguna capacidad de engullirse al protagonista del juego, por extraño que parezca. Por lo que se avecinan terribles llantos y rabietas de la niña que lo maneja, y que ansía que los dos amados lleguen a encontrarse en tan mágica atmósfera en la que serán felices y comerán perdices. Como uno se verá imposibilitado de reparar tal avería de montaje, porque aquella pieza, que creías que no servía para nada, o por lo menos eso contestaste a tu hija, cuando en pleno montaje, una vez que creías tenerlo todo montado y bajo control, ves, como de su pequeña boca, sale un pequeño objeto plástico....¿ qué tienes en la boca? ¿qué es eso?.... no sé.... estaba ahí.... malo será (piensas)... seguro que no vale para nada.... y malo fué.

Como nos creemos siempre más listos que nuestros pequeños, le das varias opciones para solucionar, como que el dragón descabezado es bueno y le ayuda a llegar junto a su amado volando a sus lomeras. Le  intentas colar que un brujo o bruja ha encantado al príncipe y puede volar, que puede escalar montañas y paredes porque el amor le da fuerzas. Puedes incluso, si lo tienes a mano, ayudarte del helicóptero de acción, piloto incluido, que trajeron al hermano, pero en el fondo, sabes que no cuela, que al final, solo puede haber una solución, que es desmontar lo montado y descubrir dónde caraja iba esa pequeña pieza regurgitada por la pequeña. Es sencillo, solo hay que coger las instrucciones, darle la vuelta y empezar al revés, deseando, sólo deseando, que esa pieza sea del final y no del principio. Así qué, días después de saber que estaba mal montado y que has intentado colarla, vas en busca de las instrucciones, que a su vez está en la caja, que a su vez ya está camino de ser reciclada y reconvertida en caja para palillos, por lo que, si las dos ingenierías no llegaban con instrucciones, sin instrucciones y marcha atrás, el riesgo de dejar más piezas por el camino se multiplica exponencialmente, y lo único que deseas es que cuando acabe la jornada de montaje, la niña haya perdido toda esperanza de conseguir su castillo y que se acabe creyendo, que no hay mejor lugar para que una princesa pase la noche, que la rampa del garaje de su hermano, porque en caso de peligro, para subir a la planta de arriba, solo tiene que coger el ascensor, siempre que encuentre la cuerda para que se mueva, pero no hay problema, porque creo que estaba en la caja, que está en en en...... vaya vaya....

Pero todos sabemos que los niños van perdiendo la ilusión por los presentes con el paso de los días, y la vuelta a la rutina hace que la elección de sus favoritos aparquen a un lado los menos preferidos. Como unos padres no puede controlar todos los obsequios, ya que siempre aparecen los que sus majestades han ido dejando en casas de tíos y abuelos, la cosa puede complicarse mucho más. Eso ha pasado en mi casa. Los Reyes decidieron dejarles a nuestros poyuelos sendos relojes. Pero no son relojes normales, son relojes que tienen juegos y montones de historietas, entre ellas, una mascota. Si habéis oído bien, una mascota, para la niña un gato y para el niño un perro. Pero claro, el perro exige sus necesidades, hay que darle de comer, bañarlo, jugar con él, acariciarlo... y claro, el niño, pues como que no. Podría tomar la opción de ver que pasaba con el susodicho animal si no come en una semana, pero ya sabéis el realismo de éstas máquinas, y tengo miedo a la defunción del animal. Claro, ahora no hay problema, porque el reloj permanece apartado en la entrada de la casa, pero solo pensar, que cualquier día de éstos, se le acuerde el aparato en cuestión, y se tope con una caja de pino en dónde tendría que haber un simpático cánido moviendo el rabo, pues me da mucha cosa. Así que, para que no me llamen mataperros, todos los días, antes de salir de casa, le doy su dosis de alimento, de baño, de juegos y de caricias, que no se diga. La parte buena, es que no hace falta sacarlo a pasear y bolsa en mano recoger sus ciber cacolas, o por lo menos es lo que creo, aunque ahora que lo pienso, ya empieza a oler un poco raro cerca de la puerta de casa.... así que tendré que echarle un vistazo a las posaderas del chucho, no vaya a ser. Un abrazo.

viernes, 21 de noviembre de 2014

CON LA AUTORIDAD NOS HEMOS TOPADO!!




Hola a todos. Acabo de llegar a casa de recoger a los niños y vengo bien bien cabreado. Nada tienen que ver los pequeños, ni la climatología, ni el cambio horario, que va, nada de eso. La culpa la tienen nuestras normas de circulación viaria y sus versiones en forma de señales circulatorias. En un país en el que una gran mayoría se pasa por el forro de los pantalones las normas, mediante escusas y subterfugios, cada cual, más clásica y utilizada. Aparco en doble fila, porque es solo un minuto, minuto que se convierten en cuartos y medias horas, o es justo el que te aparca al lado y te quedas a la espera con cara de tontolaba a que llegue el susodicho, lleno de razón, en plan... solo fue un minuto, ahora te lo quito. O el que aparca en zona verde, solo para residentes, malo será que venga justo el agente de la ORA, mientras, los residentes, dan vueltas al rededor de la manzana, a la espera de que el infractor salga de tomarse la cervecilla en el bar de la esquina, desde dónde controla la llegada del posible agente. Después tenemos los típicos que las señales de velocidad son de pura decoración vial... esta me la conozco al dedillo y por aquí no hay radares..., como no los súper groseros que aparcan en zona de minusválidos, embarazadas, familias con bebés... estos son unos jetas jetas, son los que piensan ..¿qué minusvalido va a venir a aparcar justo aquí? ¿cuántos hay para tanta plaza?, si en este barrio no conozco ninguno con silla... y zas!! a aparcar. También los tenemos que son los dueños del mambo y del barrio, que  una señal de desvío provisional son para todos menos para él, ya que se conoce al dedillo cada recoveco y no hay quien lo pare. Los tenemos que aparcan en zona amarilla, los que no hace falta hacer el stop, porque su visivilidad es tan buena como la de una lechuza, los ceda al paso, son siempre unidireccionales, hay que cederles a ellos siempre, las rotondas se toman a gusto del consumidor, los semáforos son asignatura optativa, los pasos de cebras, son simples líneas en la carretera. No te cruces con uno de estos en un estrechamiento de calzada con preferencia tuya, porque nanai de la china. Y si encima les damos un coche bueno, o uno malo que haga bastante ruido, con los tubos de escape que petardean cada diez metros de carrera, con claxons (por no decir pitos), bien estridentes, que solo usan las luces largas para cegarte al cumplir las normas de circulación. Si a estas señales, le sumamos un miembro de las fuerzas del estado, ya sean en su versión azul clarito, azul oscuro o verde, el saltarse las normas, ya no solo es cuestión de rutina, si no que se convierte en un derecho constitucional del conductor, el cual, se cree con el derecho de acordarse de la familia del señor agente (siempre por lo bajini, en caso de color verde), el tono va en aumento, según va aclarando el azul de sus ropajes, llegando a los miembros de los de la ORA, los cuales, no son despedidos a pedradas, por algunos desalmados, de puro milagro. Estas son las típicas maniobras del que podríamos denominar chulitus automovulisticus. En la mayoría de los casos se trata de hombres, aunque también en esto llega pisando fuerte la igualdad. Suelen ser maromos de grandes aceleraciones y con mano en bocina, que no dudan en hacer funcionar antes, durante y después de cada maniobra, para decir, aquí estoy y soy el más chulo y el que más razón tiene. Dónde más nerviosos se ponen estos especímenes son en los atascos, se sienten atrapados, y solo les queda la opción de tirar de pito, y cagarse en cada uno de los pilotos que lleva por delante y su enojo aumenta cuando por el carril contrario hay tráfico fluido, y medita la posibilidad de convertirse en piloto suicida, o por el contrario, empieza a dar volantazos para insinuar, que en cuanto pueda, se mete por el arcén o incluso se sube a las aceras. Pero hay una señal, a las que esta gente, esta gente y todo el que está a manos de un volante, siempre hacen caso, siempre los acongoja, los hace encogerse, les echa para atrás, cumplen a rajatabla, mutis por el forro, y es, la señal cuando la lleva la persona con mayor autoridad vial de nuestro pais, y es, la señal de stop, con flecha azul en su reverso, en manos del controlador de obra. A este si, a este hombre, escogido entre tantos eruditos de la circulación urbana siempre se le hace caso, el decide, el tiene el poder, el es el jefe. Con un simple gesto de muñeca decide si pasas o te quedas en cuarentena, hasta que se le de otra vez por acordarte de ti. Nadie le gruñe, le protesta o le mira mal, nunca nadie ha tenido tanto poder en una mano desde la guerra fría. Hombre con buzo y botas, chaleco reflectante y en ocasiones con abrigo, pero eso si, normalmete la pelambrera de la pechera al aire. Ya que su trabajo se lo permite por ser al aire libre, el pitillo es casi parte obligatoria del uniforme, y si es poseedor de un buen bigote, pues mejor que mejor, porque aumenta su autoridad, que nunca es cuestionada. Esto es lo que hoy me pasó a mi regreso escolar, nos topamos con esta autoridad en medio del camino, y aunque era incuestionable su favorecimiento por los que venían foqueándonos los ojos, nadie dijo ni mu, ni tan siquiera el sujeto que llevaba delante, que tantas maniobras peligrosas hizo, que tantas veces hizo su derecho a usar el claxon, que tanto se metió con todos los conductores que lo sufrimos y padecimos, porque en el fondo, fue muy chulito y valiente, hasta que se topó de morros con la autoridad pertinente, un hombre de metro cincuenta, bigote poblado, pitillo en la boca y con una señal de stop en la mano, así que no le quedó otra, como hicimos todos, calmarse (por lo menos por fuera), sonreír al poderoso varón, decirle alguna gracia, darle las buenas noches y esperar a que se acuerde de darle la vuelta a la mano, y una vez haya escapado de su territorio, ahí ya, volver a ser el mismo impresentable, que campea por nuestras ciudades llenas de señales, implantadas para todos, menos para él, hasta que claro, se tope, con uno de estos, que con las elecciones a la vuelta de la esquina.... malo será. Un abrazo

lunes, 15 de septiembre de 2014

EN LA MISMA PIEDRA...OTRA VEZ!!!



 Hola a todos. Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.... dos veces me parecen pocas en algunos casos, pero es lo que dice la enseñanza popular y listo. Supongo que habrá muchos homínidos que no repitan en el mismo error una vez aprendido, por lo que es de suponer, que se trata de una media. Así que, para todos aquellos que no se sientan aludidos por semejante afirmación, deciros, que el que firma este post, tiene para dar y tomar en cuanto a tropezones en la misma piedra se refiere, así que, por todos aquellos que no repiten en sus errores, aquí uno, que tiene para dar y regalar. ¿A que me refiero?, pues para ejemplo un botón. Resulta, imagino que os habéis dado cuenta, que ha empezado el cole. Os habréis dado cuenta, los que no sois padres, por los parques desiertos, los centros comerciales silenciosos y sobretodo por los ojos legañosos de los que si tenemos vástagos. Pero a lo que iba. Resulta que aún tengo las manos pegajosas...¿de que?... pues de tanto forro para libros que nos hemos gastado este año. Resulta que mi hija, la mayor, de seis añitos recién cumplidos tenía nada más y nada menos, que 27 libracos!!! para ponerle el pegajoso protector. Hay varias opciones, el de pegar, o el de no pegar. Yo, como buen hombre, volví a caer en la tentación de poner el de pegar, como el año pasado, y claro, pues como que no. Quitando que aún tengo trozos de forro pegado por toda la casa, alfombras, sofás, mesas, sillas.... también han aparecido trozos de tal material pegados en partes de mi cuerpo, que ni por asombro pensé que fuera a parar. Cinco días después, diez duchas más tarde, aún siguen apareciendo adosadas a mi cuerpo escamas plastificadas, parezco una serpiente mudando de piel, el último, apareció entre el dedo gordo del pié y su compañero de al lado. Si juntásemos el papel desperdiciado en tal evento, creo, sin miedo a equivocarme, y sin ser nada exagerado, que me daba para forra la nueva enciclopedia del estudiante Larousse, incluyendo el volumen de sinónimos, tan necesario para los alumnos a la hora de buscar nuevas formas de decir palabrotas o expresiones tan didácticas como pedo o culo... y hasta aquí puedo leer. ¿Que como me han quedado los libros?, pues como vaticinaba mi querida y paciente esposa, me han quedado libros paperosos....¿que es un libro paperoso?, pues es aquel que tras el intentos de forramiento por el padre, queda repleto de burbujas de aire, dándole un efecto de jovencito enfermo por tal enfermedad. También en mi defensa, que los libros están más protegidos, ya que en caso de caída, el libro nunca caerá en seco, si no que debido a tal cualidad, rebotará incansablemente, hasta que mi pequeña sea capaz de cogerlo en pleno vuelo. También, es bueno para esos momentos de aburrimiento en el trayecto del cole a casa, ya que pueden ir esplotando las burbujitas como llos plásticos de envolver jarrones y cerámicas, así que libros para aprender y para entretener.... si es que hay que estar en todo. La verdad es que la cara de mi mujer era un poema, porque según iba avanzando en cantidad de libros, mis habilidades, ya entredichas, desde el primer momento, mermaban con el cansancio, y, por que no decirlo, la rabia contenida, de que cuando las cosas no salen como uno las piensa.... ahhhh esos libros perfectamente lisitos, que los forras sin problemas... zas zas y listo.....¡¡¡¡pues para nada!!!!.... cada uno que me ponían delante era peor, y encima el montón de sin nunca bajaba y el de con, nunca crecía, siempre aparecían más.... ayyy como me acorde de las editoriales, de las pastas blandas, del forro, de quién decide que una niña de seis años necesita 30 libros y de las familias de todos ellos. Hasta que llegó el de religión, que ya me dijo mi mujer, es el de religión....a ver que dices. Ahí mantuve la calma lo que pude, sobretodo, mientras tuve delante de mi cara la portada del libro, pero una vez fue al montón de los de con...... no coments. Supongo que una pequeña bendición de los libros no vendrán mal, tanto para la joven estudiantina, que le ayudará en sus estudios, como para la limpìeza de los mismos, ya que he de reconocer, que cada uno que caía en mis manos, llevaba una buena cantidad de m... encima. Si es que soy así, sabía lo que iba a pasar, me había pasado ya antes, pero yo nada de nada, esa piedra para mi y para nadie más. Solo espero que no afecte demasiado a mi hija el llevar los libros con la textura de la piel de una iguana y que pase lo que pase, estudie mucho y aprenda todo lo que sale en todos esos libros. De momento, no me ha dicho nada, y por mi parte, deciros, que para el próximo año ya tengo pensado como hacer... aunque eso me lo guardo para mi solito. Feliz vuelta al cole!!!!. Un abrazo 

sábado, 5 de julio de 2014

FAUNA INFANTIL




Hola a todos. desde que nuestro querido Walt Disney decidió poner al timón de un pequeño barco de madera, a vapor, a un ratón de más de un metro con pantalones rojos, el mundo animal, ya nunca fue lo mismo para niños y adultos. Intentando borrar de nuestra mente, si nos encontráramos por la calle a semejante espécimen, dudo que ningún adulto,, en su sano juicio se abalanzara a sus brazos del tan querido ratoncillo. Pero los niños son otra cosa, otro mundo, otra mente, otra imaginación, otra inocencia, otro de todo. Resulta, que estos días, hemos estado pasando intermitente-mente estancias en el campo, alternando, el mundo urbanita con jornadas camperas asilvestradas. El mundo del campo es una maravilla, y más, cuando puedes pasar tardes bajo la sombra de una camelia viendo como los peques, saltan, juegan, gritan, dan pelotazos, se divierten, se pelean sin el más mínimo miedo a que ningún vecino de abajo, termine aporreándote el suelo a bastonazos. Barra libre de desenfreno controlado. Estamos intentando que la mayor se lance al mundo de las dos ruedas, bueno, dos ruedas más dos ruedines, y la cosa no va por mal camino. Pero volviendo al mundo animal, los niños son los que mandan, y si encima es cuestión de imaginación solo tiene un rival..... el hermano. Vaya por delante que para ellos abeja es el animal con pincho en el culo que si te pica, como una vez a papá, produce grandes dolores y un enorme moratón, es tanto ese insecto volador, como aquel animal lanudo que come hierba en los campos, así que, lo mejor es esperar a que acaben la historia para saber de que tipo de abeja se trata, especialmente cuando dicen que hay una abeja dentro del coche. Después también están los animales nocturnos, como murcigalos murciégalas, que son adorables animales voladores nocturnos de ojos grandes. Por su puesto, aquí entra también "Paquito el Loquito", un vampido güeno que es el mejor amigo de mi hijo pequeño, que lo ve en casa, pero que es güüüeeeeno. Visita obligada, es saludar a la murciégala amiga de campanilla. Si, se lo que pensáis, murciégala suena igual que el murcíegalo, pero esta vez, se trata, de una hermosa luciérnaga, y como luciérnaga solo hay una, y es la amiga de campanilla, pues eso, cada vez que salimos de casa a la nocheciña, allí nos esperaba chispitas iluminando el camino hacia el coche. Pero sin dudas, en estos días de asueto, el rey animal, no es el león, que va, es el jabalí. De oídas oyeron que un animal llamado jabalí, entraba en la huerta a ponerse las botas a cuenta del trabajo ajeno. Así que su imaginación, ayudada por esas sesiones de dibus de animales hicieron el resto. Jabalí: Dícese del animal que solo sale por las noches y duerme por el día, y que se alimenta de las patatas del abuelo, que si ven a los niños le van a chupar y oler las manos. También es aquel animal, mejor amigo de muchos niños, que se ha visto en plena noche con una manta gris para dormir a la espalda para que no le coja el frío. También es aquel animal, que se ha visto en plena noche y en plena habitación, que le chupó la mano, pero no le hizo nada, porque era güüüeeeeno. También lo han visto en plena noche, montado en trenes, coches y camiones, durmiendo, nadando..... es decir, que jabalí, puede ser lo que conocemos los adultos, o también, todo lo que la imaginación le dé a un niño, porque cada día es algo nuevo. ¿Y que decir de las babosas?, pues que para la mayor son unas cosas grises oscuras que echan baba y asquerosas, y para el pequeño, animalitos, que pueden ser rosas y de colores, que su mejor amiga babosa no echa babas, que le persigue, le huele la mano y se la chupa, pero que no hace nada porque es güüüeeena. Todas las cosas son como son, según el prisma del que se mire, y para prismas, el de los niños. Lo que tenemos claro, es que seguiremos repartiendo los días entre campo y ciudad, que da mucho juego. Espero que estéis pasando un buen verano y que seáis güüüüeeeenos. Un abrazo.   

   (chispitas....amiga de campanilla)

miércoles, 4 de junio de 2014

CUANDO SEAS PADRE LO ENTENDERÁS (CAP 1)




Hola a todos. Tuve la suerte de criarme en una familia numerosa de cinco hermanos. Ser tantos hermanos tiene cosas muy muy buenas, pero, en contra partida, también tiene ciertas desventajas o contratiempos que se deben resolver con diplomacia, generosidad, armonía, buen hacer, buena educación, felicidad o, en casos, yo llegué primero, yo me lo pido. Podríamos pensar que este último aspecto de velocidad, es cuestión de los más pequeños de la casa, pero en momentos de máxima necesidad, hasta el más adulto, el más educado, el más generoso y el más feliciano de la vida, lucha por poner la bandera de primer conquistador cueste lo que cueste. Y lo se de buena tinta porque en mi casa éramos cinco niños y dos padres, por lo tanto siete en casa.... y un solo baño. Claro que entre familia todo debe ser armónico, pero tratándose de tus únicos cinco minutos del día a solas, el intentar ser el primero en posar sus posaderas en el trono real, pues creo que es un instinto inherente en el ser humano. No es que hubiese peleas, pero sabías, que una vez pillado asiento tendrías a lo sumo cinco minutejos sin escuchar un toc toc en la puerta, o veías como se empezaba a girar la manilla de la puerta, o escuchabas desde el otro lado la tan maldita pregunta...¿cuanto tiempo llevas ahí dentro? o ¿cúanto te queda?.... partiendo que un niño que apenas levanta metro del suelo no suele llevar reloj en la mano para cronometrarse en tus happy minutes, pues si que era un pequeño incordio tal pregunta, pues sabías que llevabas las de perder ante el poseedor del reloj, que estaba agazapado a la espera del codiciado sillón. Si encima, pertenecías al escalón más bajo de la cadena alimenticia de la casa, como era mi caso, pues los abusos de poder de los otros conquistadores eran más evidentes y crueles. Así que, cuando conseguías tomar asiento, y creías que podrías estar relajado en tus quehaceres, ya sea leyendo cuanto envase de jabones, champús y geles había en el entorno. A veces, podrías tener la suerte de que alguien se hubiese olvidado de alguna lectura más interesante, pero que va, tu mirada y atención estaban clavadas en el picaporte, y la angustia no te permitía el disfrutar hasta que te quedasen las piernas dormidas. Así que, coger sitio era una odisea, estar el suficiente tiempo, misión imposible, y disfrutarlo, una utopía. Con el tiempo, y gracias a la emigración de hermanos a universidades lejanas, en residencias lejanas, con baños para cada dos residentes, todos en mi familia nos dimos cuenta, de lo gustoso que es poseer de cinco a diez minutos de tranquilidad escatológica. Con el tiempo, fuimos consiguiendo, y de forma casi automática, fuimos adaptando nuestros horarios, de forma que, todos pudiésemos pillar el toilete lo más fresquito posible. Ahora, que estoy casado, dos hijos y dos baños, increiblemente, volvemos a lo mismo. Da igual, cúando, dónde y para qué, siempre que intento posarme en el nido, algún pequeño necesita ir al baño..."Vete al otro"...."está mamá....o mi hermana...o mi hermano...".....vaaaale, ahora salgo.... ¡¡Que tiempos cuando llevaban pañales y podían hacer a gusto lo que quisieran dónde quisieran!!!....ahora no, ahora reclaman lo que de pequeño reclamaba este menda lerenda (muy de los 90). Esto me trae recuerdos, recuerdos que ahora son realmente bonitos y que le hacen a uno pensar lo que realmente es ser familia. Pero hay un detalle que nunca había vivido en mis carnes. Resulta, que ayer decidí tomarme mi ratito inodórico relajante. Todo estaba tranquilo....hasta que... empecé a oir a lo lejos.... "Papá papá papá papá!!!!", no me reclamaban, eran cánticos de ánimos, decían  "Vamos papá...que eres el mejor", volvían a cantar "papá papá oe oe oe!!".... Pero que es eso? ¿qué pensarán mis hijos que estoy haciendo? y ¿por qué creían que necesitaba de sus ánimos y arengas". Estaba desconcertado, extrañado, pero sus cánticos cada vez eran mayores.... no sé, pensarán que les pasa algo a papá y me dan su apoyo, que buenos son...pero claro, pierdo la concentración, así no hay quién pueda, me estoy poniendo nervioso. Ellos siguen dándolo todo "papá oeoeoeoeoeeee".... no puedo más, es más, ya no puedo. Así que decido salir, después de higienizarme como es debido, claro... y cuando salgo....los veo, ahí estaban los dos, sin inmutarse, sin hacerme caso.... jugando a papás y mamás.... papá  (mi hijo) acababa de ganar una carrera de coches con Rayo McQueen, no era por mi, nada tenía que ver yo, ni si quiera se habían enterado de que había entrado, me había sentado o había salido, estaban absortos en su juego, y ahí me di cuenta, una vez más, de la sabía frase "lo entenderás cuando seas padre", y así mi padre lo tenía que vivir multiplicado por dos y medio, incluso para lo más básico, una familia, está eternamente unida, aunque sea, para no disfrutar de tus cinco minutejos de gloria. Supongo que algún día podré ir tranquilo, pasar tanto tiempo que se me duerman las piernas, pero cuando llegue ese momento, me daré cuenta, de lo mucho que los echaré de menos. Cuando mis pequeños estén buscando una residencia con baño individual, o piso con sus futuros esposos esposas con tres baños.... yo y su madre, esperaremos a que alguien llame a la puerta, a qué alguien te pregunte cuanto tiempo llevas, o si te queda mucho, o simplemente, que el picaporte empiece a girar.... pero hasta que eso llegue, y esperemos que sea dentro de mucho... seguiremos disfrutando de no poder "disfrutar". Un abrazo.

sábado, 24 de mayo de 2014

YA LA TENEMOS AQUIIIIIII!!!!!





Hola a todos. Pues ya la tenemos aquí, metidita en casa. La esperábamos como agua de mayo, bueno no exactamente, pero sabíamos que tarde o temprano vendría a hacernos una visita a casa. Con nocturnidad y alevosía  se metió en casa y de la forma que no esperábamos. De apellido Varicela y de nombre puñetera se nos ha metido en el hogar vía pequeño vástago. Y es ahí donde vino la sorpresa, pues sabíamos que vendría, pero que sería por medio de su hermana. En el cole, en la clase de ella, caen dos o tres por semana. ¿Que pensarán que es la varicela? ¿que se contarán? Porque están deseando cogerla, se ponen todo@s content@s al surgir el primer grano. Claro,pensarán, una semana, sin ole, en casa, con los minutos d papá y mamá, especialmente mamá, es una maravilla. En fin. Pues los padres decepcionados por la enfermedad, el niño decepcionado por ir al médico y la niña decepcionada por no tener ningún grano a la vista, aunque cada poco se mira el cuerpo en busca de pruebas granulométricas, pero no aparecen. Así que despertar intenso, la niña gritando que su hermano tiene varicela, y el niño que quiere galletas. Tarjeta sanitaria, coche y carretera. En el médico estoy solo, sin colas, entrar y besar el Santo. El Dr lo tiene claro....¿ha pasado la varicela? No... Pues ya la tiene. Jarabe para el picor y talquistinanpara los granos. Lo del jarabe tiene un pase, pero la talquistina!!!!! Pero no se da cuenta que son polvos rosa en un bote rosa?!?!?!?!. Cuando lo vea mi hija!!. Encima del disgusto de no estar maldita ver como la medicina rosa no es para ella. Dicho y hecho, cuando vio el botecomenzó a buscarse granitos....pero ni el primero, gracias a Dios, porque ni mamá ni papá la han pasado glupglup. Ya le he explicado a la niña lo que se perdería por estar maldita, no se si estará muy convencida, porque ser la única que no ha pasado la varicela no mola, y encima, el rosa, es el rosa. De momento vamos a ver como va el pequeño, que de momento no se queja dañada, a ver como lo llevará la niña cuando le toque, porque tocará, y a ver si mamá y papá libran, que de mayor es muy chunga, así que nada de besos, aunque creo que ya llegó un poco tarde ese aviso para mí.....uffff. A ver qu pasa con varicela....de nombre puñetera. Un abrazo.



viernes, 25 de abril de 2014

Y ENCIMA SE ENFADA!!!!





Hola a todos. Los niños son realmente imprevisibles. Resulta que el otro día mi hija mayor (mayor de 5 años), se ha enfadado conmigo. Pero un enfado serio serio, tan grande fue su cabreo que provocó llantos y gemidos, que solo encontraron consuelo en el regazo de su madre. Ayyyyy esas mamás, ¿que tendrán las mamás?. Pero cual fue el motivo de tal cabreo, acaso la castigué sin dibujos...no, la mandé a pensar a la silla de la reflexión....no, acaso le prohibí jugar con su muñeca favorita....no que va, sin postre en la cena.... ni de broma, a la cama sin cenar.... para nada, sin parque al día siguiente...eso no, jugar con su hermanito.... imposible.... nada, nada de eso, pero tampoco fue reñida por mi persona (o sea su papi), ni un pequeño grito, ni si quiera estaba serio, simplemente le dije...."ya verás como estos días lo pasamos muy bien"....y encima se enfada!!!, no entendía nada, me gritó y salió corriendo con unos lagrimones colgando caminito del abrazo de su mamá..... como se me ocurría decir eso. Claro, a uno le da por pensar, si a día de hoy, por prometer diversión se me pone así la pequeña, que pasará dentro de unos años cuando le prohiba ir a pasear con sus amigas y con sus amigos melenudos e hiperespinillados a la plaza del pueblo, se avecinan nubarrones. Pero claro, el regazo de una madre, es el regazo de una madre....ayyyy esas mamás...¿qué tendrán esas mamás?,  y consiguió consuelo inmediato, paro de lloros, sonrisa, besito y a la cama. Cuando a mi me pasan cosas como esta me quedo estupefacto, parado, pasmado y totalmente desconcertado, así que, no me queda otra que hacer lo que haría mi hija, acudir al regazo de mamá (mi mujer), y claro, ella lo pilló a la primera...."¿cómo se te ocurre decirla que lo vais a pasar bien?...", ¿eh?, no entiendo, que hice, y la explicación fue clarificadora. Resulta que mi mujer tendrá que salir en breve caminito de Jerez, bueno, no exactamente, lo que pasa, es que tendrá que salir, por motivos laborales unos días fuera. Claro, yo le dije a mi hija, que es muy sentida, que no se preocupara, que lo vamos a pasar muy bien, y ella, entró en cólera...¿como lo vamos a pasar bien sin mamá? pensó, y así fue desconsolado a decirle a mamá que papá dice que lo van a pasar bien sin ella... ah las mamás...¿que tendrán las mamás?. Una vez captado el mensaje, tocaba aclaración...."hija, lo pasaremos muy bien, pero con mamá, lo pasaremos mejor"... así si, eso le gustó más, y me lo hizo saber con sonrisa, abrazo y beso incluido. Si es que a veces, los pequeños detalles, son lo que marcan las grandes lloreras y cabreos. Cierto es, que es muy difícil ser padre (hablo de padre del género masculino), que hay que ir aprendiendo, que nadie nace sabido, pero el tiempo irá dándome experiencia, que es la base de toda ciencia, y si no doy aprendido, aprenderé de ellos, e iré a buscar consuelo y consejo al regazo de su mamá....ayyyy esas mamás...¿que tendrán las mamas?. Un abrazo